Las tendencias globales del turismo muestran un cambio claro en la forma de viajar: las personas buscan experiencias más flexibles, auténticas y conectadas con su estilo de vida. Viajar ha dejado de ser un acontecimiento extraordinario para convertirse en una práctica integrada en la vida cotidiana, tal como lo confirma la encuesta de tendencias, hábitos y motivaciones de viaje elaborada por Eurostars Hotel Company entre cerca de 3.000 viajeros, que anticipa cómo se configurará la demanda turística de cara a 2026. En este contexto, los viajes cortos y las escapadas de proximidad han ganado protagonismo, no como una alternativa que reemplaza los viajes largos, sino como una dinámica que los complementa y los potencia.
Para destinos como Medellín y Antioquia, esta tendencia representa una oportunidad estratégica. Desde el Greater Medellín Convention & Visitors Bureau se ha venido trabajando de manera sostenida en un objetivo claro: aumentar el tiempo de estadía promedio en la ciudad y el departamento, llevándolo a rangos de entre cinco y siete días. Y es precisamente allí donde las escapadas cercanas, el turismo interno y las experiencias por subregiones se convierten en grandes aliadas, al permitir sumar vivencias al viaje principal y enriquecerlo sin fragmentarlo.
El turismo de cercanías como complemento estratégico
Viajar cerca no significa viajar menos. Por el contrario, significa descubrir con mayor profundidad el territorio que habitamos o visitamos. El estudio de Eurostars evidencia que más del 70 % de los encuestados prefiere los llamados micro-viajes, escapadas de pocos días que se integran fácilmente a la agenda laboral y personal, aportando bienestar, desconexión y cambio de escenario sin necesidad de una planificación compleja.
En Antioquia, la cercanía entre Medellín y sus subregiones permite construir experiencias que se integran naturalmente a estadías más largas, combinando ciudad, naturaleza, cultura, gastronomía y descanso. Un visitante que llega a Medellín por un evento, por vacaciones o por negocios puede ampliar su experiencia explorando municipios cercanos, rutas gastronómicas, destinos de naturaleza o pueblos con identidad cultural propia.
Al mismo tiempo, los habitantes de Medellín y Antioquia se convierten en viajeros clave para dinamizar el turismo interno, activar economías locales y mantener un flujo constante de visitantes durante todo el año, especialmente a través de viajes recurrentes y de corta distancia que fortalecen la relación con el territorio.
Viajar sin prisa, explorar más
El llamado slow travel no se trata de reducir el tiempo de viaje, sino de vivirlo con mayor intención. Permanecer más días en un destino, moverse con calma, conocer distintos entornos y conectar con las comunidades locales responde a una motivación cada vez más emocional del viaje. El estudio señala que viajar se percibe hoy como una necesidad asociada al descanso, la desconexión mental, el bienestar y la reconexión personal, más que como una experiencia excepcional.
Medellín y Antioquia ofrecen las condiciones ideales para este tipo de turismo: una ciudad diversa y creativa, rodeada de naturaleza, conectada con municipios llenos de historia, tradiciones y paisajes asombrosos. Desde experiencias culturales y gastronómicas en la ciudad, hasta escapadas rurales, de bienestar o de aventura en el departamento, el destino permite construir itinerarios de varios días sin repetir experiencias.
Desde el Bureau, este potencial se trabaja de manera articulada con empresarios, operadores turísticos, hoteles, restaurantes y aliados estratégicos, entendiendo que incluso en estancias breves el viajero prioriza la autenticidad, la cultura local y el contacto real con el entorno.
El rol del Bureau como articulador del ecosistema turístico
El fortalecimiento del turismo de cercanías y la ampliación de la estadía promedio no ocurren de manera espontánea. Requieren planificación, articulación y una narrativa clara de destino. En este proceso, el Bureau de Medellín y Antioquia cumple un rol fundamental como conector del ecosistema turístico.
A través de estrategias de promoción, generación de contenidos, acompañamiento a empresarios y trabajo conjunto con el sector público y privado, el Bureau impulsa iniciativas que visibilizan la diversidad del destino, fortalecen la confianza del visitante y promueven un turismo equilibrado y sostenible.
Estas acciones permiten responder a las nuevas dinámicas del viajero sin perder de vista los objetivos estratégicos del territorio: atraer visitantes, aumentar su permanencia y generar beneficios reales para las comunidades locales.
Turismo interno: una fuerza que transforma el territorio
Los habitantes de Medellín y Antioquia son protagonistas clave de esta transformación. Su capacidad de recorrer el departamento, redescubrir sus municipios y apropiarse de la oferta turística local fortalece el sentido de pertenencia y contribuye a la sostenibilidad del sector.
Promover que quienes viven en la región viajen por ella no solo dinamiza la economía, sino que consolida un modelo turístico más resiliente, menos dependiente de temporadas específicas y más conectado con el territorio.
Un destino que invita a quedarse
Las tendencias hacia 2026 confirman que el turismo evoluciona hacia experiencias más conscientes, flexibles y significativas. Medellín y Antioquia no solo están preparadas para este escenario, sino que lo están construyendo activamente.
Desde el Bureau de Medellín y Antioquia, seguimos trabajando para posicionar al destino como un lugar que no se recorre de afán, sino que invita a quedarse, a explorar y a volver. Porque viajar cerca, sumar experiencias y ampliar la estadía también es una forma de construir un turismo más fuerte, sostenible y conectado con la esencia del territorio.


